La ley de transparencia salarial obliga a las empresas a ordenar y justificar su política retributiva: registros, criterios claros y capacidad de explicar diferencias salariales. Con la normativa de transparencia salarial europea y los cambios previstos en la ley de para 2026, cobra más peso la transparencia salarial en empresas desde la contratación: definir rangos por puesto, evitar basar la oferta en el salario anterior y revisar cláusulas de confidencialidad que limiten hablar de sueldos.